4 de marzo de 2010

Ardió Noviembre

A veces las batallas más cruentas, son las que se libran con uno mismo.

En la sala de curas del hospital alguien profirió un grito ahogado. Una enfermera se afanaba en humedecer apósitos que iba colocando paulatinamente sobre varias quemaduras. Su gesto, casi mecánico, recordaba en parte a un robot perfectamente programado, síntoma inequívoco de que su rutina diaria estaba llena de aquellos trapitos de tela y de heridas como las del chico que estaba tumbado en la camilla.

No era la primera vez que pisaba un hospital. La primera fue cuando intentó cortarse las venas en la bañera, la segunda cuando se puso hasta el culo de pastillas en aquel local de moda y la tercera cuando tuvo un encontronazo con el “Napias”, un camello de poca monta que se negó a pasarle María pero que repartía hostias como panes. Estaba claro que los golpes ya no le dolían lo más mínimo.

Intentó girarse en la camilla pero el costado le ardió y cesó en su intento, boca arriba tampoco se estaba mal, en esa posición podía mirarle el escote a la enfermera mientras soñaba que se la tiraba hasta la extenuación.

Dos policías esperaban en la puerta de la sala, mirando sus relojes con impaciencia.

-¿Están seguros de qué ha sido él? –preguntó un médico de unos cincuenta años, a juzgar por la bata blanca y el fonendoscopio que llevaba colgado al cuello.
- ¿Quién si no? Allí no había nadie más, sólo él tirado contra la pared, con el bote de gasolina a un lado, la jeringuilla todavía clavada en el brazo y esa risa de desquiciado…
- ¿Ha muerto mucha gente?
- Todavía no lo sabemos, hay que analizar los restos, pero de momento creemos que una persona.
- ¿Líos de drogas?
- Posiblemente, cuando a un yonki le entra el mono nunca se sabe de lo que puede ser capaz.
- Vaya mundo en que vivimos, tirar su vida a la basura apenas empezada la veintena…

Los tres interlocutores bajaron la mirada, en un estado de ánimo que variaba del asco más profundo a la pena más amarga.

Dentro de la sala la enfermera seguía colocando apósitos sobre las quemaduras.

- Conseguiré sacarte de aquí, todavía no sé como, pero lo conseguiré –dijo entre dientes la chica a la vez que observaba a los policías a través del cristal de la puerta.

El chico la miró a los ojos y sonrió sin hablar.

- Sé que se lo merecía, era un hijo de puta. Yo habría hecho lo mismo, sólo era cuestión de tiempo que pasara.

Él siguió sonriendo sin mediar palabra.

- Te arriesgaste demasiado, podrías haber muerto. ¿Por qué te tuviste que meter ese pico?

Mantuvo la mirada un par de segundos más y la desvió borrando de pronto su sonrisa.

- No hables de lo que no sabes Carol.
-¡No digas mi nombre! No quiero que sepan que nos conocemos.
- Pero el hecho es que sí que nos conocemos, de hecho tú me has ayudado a matar a ese cabronazo…
- Yo no…
- ¿Acaso crees que es casual que me hayan traído a este hospital?
- Yo no lo planeé
- Yo tampoco –dijo tajante y volviendo a sonreir.

En ese momento uno de los policías entró en la sala:

-¿Queda mucho para que nos lo podamos llevar?
- Una media hora más o menos, pueden irse a tomar un café, en este estado no irá a ningún sitio se lo garantizo –el agente clavó sus ojos en el escote de la muchacha y se fue sonriendo tranquilo de la sala.



Los análisis forenses habían confirmado la muerte de una persona. Quizás un vagabundo que se había refugiado en el edificio para pasar la noche. Nadie había denunciado una desaparición ni reclamado los restos. Pocos podían temer o adivinar que realmente la persona que acababa de morir se llamaba Amor y tenía tantos años como la vida misma.

NOTA: Éste es un pequeño fragmento de un proyecto más extenso que verá la luz posiblemente a finales de 2010. Pueden cambiar mucho los argumentos, personajes. Todavía estoy puliendo ideas, os dejo este adelanto a ver que os parece.


Imagen: `Davenit

8 Comentarios:

  1. Me ha gustado mucho tío, es un estilo muy distinto al que sueles usar, mucho más duro que de costumbre, pero manteniendo la huella del Oski de siempre. Sigue con ese proyecto porque pinta muy bien; y ya verás que es muy gratificante experimentar en este nuevo estilo, no te cortes y sigue adelante. Me has sorprendido muy gratamente.

    Sin embargo, en el apartado de las críticas, me ha parecido un final demasiado abrupto.

    Un abrazo!

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  2. öscar, me alegro de que hayas vuelto. Porque has vuelto tú, aunténtico.

    Con eso te lo digo todo.

    Un saludo

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  3. Me ha gustado mucho el texto ¿planes de futuro? ¡no me digas que vas a publicar! Si es así MUCHAS FELICIDADES GAXÓN!!! xDD Muchísima suerte, esto pinta bien!
    Besos.

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  4. yo me he quedado a cuadros... necesito mas!

    un abrazo.

    espero que sea lo que leo por arriba y sea algun futuro proyecto en forma de libro.

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  5. De acuerdo con Guille, es un estilo que me ha sorprendido en ti, y también me ha gustado mucho :) Dí que sí, a experimentar en nuevos campos. Me gusta la metafóra del personaje Amor.
    Así que un proyecto más largo, ¿eh? Muy bien, esperaremos ese libro con ilusión :) No dejes de crear niño!!!Un abrazo enorme!!!!

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  6. Es un poco inquietante, como que te quedas con ganas de más.

    Espero que el proyecto salga adelante, con los cambios que sean pero adelante, por lo menos.

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  7. ayyyy,
    y por qué a mí no me salía esta actualización?

    Oski, no sé qué proyecto es este, pero ya puede salirte bien, porque mola mucho!

    quiero más!!!!!!!!

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  8. ¿Y preguntas que qué nos parece! A mí me parece fabuloso.

    Por cierto a mí tampoco me salía esta actualización. Besotes.

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