6 de abril de 2014

Los olvidados

Hay una señora que me partió el corazón, fue a la salida de Nuevos Ministerios. Pelo blanco, caminar cansado, unos setenta años, gesto triste y arrugado. Se me acercó con vergüenza y me pidió una ayuda. No fue capaz de mirarme a los ojos.

Rebusqué en la cartera y le di dos euros. Recuerdo que cerró la mano acariciando la mía y trató de dibujar una especie de sonrisa. No pude evitar sentirme profundamente triste y dolido, pensé en mis padres, ¿toda una vida trabajando para terminar pidiendo? ¿qué tipo de país hemos construido?

Recuerdo que pasé jodido toda la mañana, pensando en lo duro que puede ser pasar cada día cuando no tienes a lo que aferrarte y necesitas pedir para sobrevivir. Siempre dependiendo de la caridad. Siempre aguantando que otros te miren por encima del hombro.

También sentí una profunda tristeza por no hacer nada para cambiar esta situación. Si en realidad fuera buena persona le habría dado más de dos euros, le habría dado los tuppers que llevaba en la mochila e incluso la mochila misma.

Me la volví a encontrar hace poco. Había pasado más de un año. El mismo gesto triste, la misma media sonrisa, el mismo caminar ausente. Creo que incluso el mismo abrigo. No pude mirarla a los ojos, vacié en su mano todo lo que llevaba y salí del metro aguantándome las lágrimas.

Esta vez me fijé en la gente que la evitaba. Ni siquiera respondían a su "buenos días", como si no la vieran. Puedo entender que es una situación complicada para todos, pero no puedo entender que se niegue a alguien la palabra, como si fuera una apestada, un error de esta sociedad. Tuve ganas de ponerme a gritar. De empujar a un par de trajeados y tirarles escaleras abajo para recriminarles su actitud. Pero lo único que pude hacer fue salir corriendo de allí y caminar el doble de rápido pensando inútilmente que si me alejaba de allí se me olvidaría lo que acababa de ver.

Hace poco leí que un país que se indigna más por ver contenedores ardiendo que por gente que rebusca en ellos es un país condenado al fracaso. Y creo que hemos fracasado abrumadoramente. Es cierto que muchos aspectos de la crisis no los hemos manejado nosotros y que poco hemos podido hacer para evitar esta situación, pero pienso con total sinceridad que a la gran mayoría de la población siempre le han importado cuatro huevos los demás. Me lo demuestran día a día. Y la crisis de valores es responsabilidad única y exclusivamente nuestra.

Aunque en realidad soy un hipócrita, porque yo también he pasado de alguien que me pedía dinero o he dicho que no tenía dinero cuando en realidad sí que tenía. Yo también he bajado la mirada en el metro cuando alguien pedía o he evitado encontrarme la situación de frente. Soy tan culpable como la mayoría a la que critico. Si de verdad fuera buena persona, habría acogido a dos personas en las dos habitaciones que me sobran o invitaría a comer los fines de semana a personas que lo necesitan y sin embargo no lo hago.

Me repatea la gente que dice: "no le doy dinero, porque se lo va a gastar en drogas o alcohol". Y yo me pregunto ¿y qué? si tuvieras que vivir en la calle, me gustaría saber cuál iba a ser tu bálsamo para soportar esa situación. Probablemente el alcohol iba a ser la menos dura de las drogas que ibas a necesitar. Aunque por otro lado a veces creo que doy monedas sólo por sentirme mejor, por pensar que estoy haciendo algo, cuando en realidad es un acto egoísta que no ataja para nada el problema.

Tal vez incluso escribir esta reflexión no sea más que un acto egoísta que hoy cometo, para sentirme mejor, creyendo que suelto alguno de mis fantasmas.

Mañana esa señora seguirá pidiendo. La gente pasará de ella como de costumbre. Y yo no haré más que quejarme de gilipolleces olvidando que siempre hay alguien que está mucho peor que yo y que a lo mejor, cuando el termómetro marca bajo cero, no tiene un sitio caliente en el que dormir. Supongo que cuando te falta una manta, los problemas absurdos desaparecen.


Homeless by Drivingyou

32 Comentarios:

  1. Me puso la piel de gallina el relato... Realmente es algo triste, muy...Y es lamentable, pero no hay mucho que se pueda hacer... Digo, plantear esto de que "si fueras buena persona los invitarías a comer o a dormir en tu casa", quizás no sea bueno lo que digo o pienso, quizás sea un prejuicio horrible. Pero en el 2014, a casi nadie podes hacer entrar a tu casa sin conocerlo lo suficiente... Ésta es nuestra realidad mundial...

    Besos muchos!

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    1. Tal vez ese miedo a los demás que tenemos tan arraigado es fruto de todas las desigualdades que nos toca vivir, si consiguiéramos darle la vuelta a la situación, tal vez, empezaríamos a ver menos raro que pudiera entrar en casa un desconocido sin miedo a que te fuera a pasar nada.

      Creo que es un prejuicio que tenemos todos pero hay que ser realista y tener los pies en el suelo.

      Muchas gracias por tu comentario :-) No pensé que fuera a dar para comentarios tan largos y jugosos mi entrada, pero así está siendo. Me alegra mucho.

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  2. Muy doloroso lo que narras… por ellos y por nosotros. Yo soy más partidario de mirar las estructuras, los andamiajes en los que nos montamos. Recuerdo el poema de Brecht “Refugio nocturno”, que habla de estas contradicciones. Yo aquí veo dos de esos andamiajes en los que no quiero dejar de verme (creo que es un acto de justicia con los que están arriba y los que estamos abajo). El primero, los responsables: quienes privatizan la producción y distribución de bienes y servicios para lucro personal en lugar del bien común. Tú, yo, y quienes caminamos por aquí, somos también víctimas, y solo podemos entrar en la cadena para sobrevivir lo mejor posible (uno solo no puede cambiar la estructura). Es muy noble querer repartir lo que tenemos, pero con cuidado de no sentirnos responsables por lo poco que podemos hacer con ello. Y el segundo, el papel de las herramientas sociales que se montaron aquí: partidos políticos, sindicatos, agrupaciones, movimientos… prácticamente todos ellos traicionaron sus propios ideales. Creo que los valores nacen de esas contradicciones entre la realidad económica y el sujeto social. Los valores buscan mejorar nuestra relación con los demás y están forzosamente relacionados con lo que percibimos que hacen los demás. Si quienes se implican en las herramientas de cambio, acaban medrando individualmente sin pensar en el bien común, el mensaje es demoledor. Y, a partir de ahí, vencen los pensamientos oscuros: “tú harías lo mismo”, “robo yo antes de que lo haga otro”…

    Que te sientas mal al apenas poder ayudar a alguien que lo necesita es una esperanza y significa que no estás metido del todo en este sistema podrido. Es tu pequeña victoria, y esa resistencia es la semilla de un mañana mejor.

    Un comentario extenso para ser el primero jajajaj Muy bueno tu blog, me molan tus razonamientos y tu manera de expresarlos.

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    1. Hola Andoni, en primer lugar bienvenido. Me encantan los comentarios largos y con contenido, me alegra mucho que mi entrada esté dando para tanto :-)

      Me gusta la teoría de los andamiajes y creo que tienes razón, hay estructuras que no podemos cambiar por más que nos duela, al menos no individualmente. Creo que el día que dejen de afectarme estas cosas habré sucumbido a la podredumbre, espero que no llegue nunca ese día, porque tendría que pegarme un tiro.

      Salud y gracias por tu comentario, en cuanto tenga tiempo me paso por tu blog :-)

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  3. Es cierto todo lo que planteas, yo soy de las que piensa que dar dos euros no soluciona nada, no creo en la caridad, no creo que sea válida para solucionar los problemas de la cantidad de personas que hay en la calle. Sin embargo lo que sí es cierto es que los poderes públicos tampoco responden como debieran a estas situaciones de urgencia social, y la labor de la cantidad de O.N.G.s. que hay en el mundo, incluyendo las que roban o desvían sus ayudas a otros menesteres claramente alejados de sus objetivos de ayuda social o humanitaria, tampoco son suficientes. Esto se ha salido de madre y como bien dices los ciudadanos estamos soportando además una crisis de valores que nos incapacita cruelmente para ayudar al prójimo, y al final, todo está en un punto en el que hay de todo menos elasticidad y esto nos va a costar muy caro, a todos...

    Un abrazo Oski, gran y profunda reflexión

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    1. Creo que efectivamente, el gobierno elude su responsabilidad de ayudar a los que más lo necesitan, ayer vi por primera vez el nuevo vídeoclip que ha hecho Amaral "Ratonera", ¿lo has visto? Sarcásticamentehabla un poco desde esta idea, de que los gobernantes no están haciendo absolutamente nada por los desfavorecidos, al revés, no hacen más que poner zancadillas...

      La situación es díficil, jodida y lo más negro de todo: no tiene visos de cambio.

      Al menos espero que buena parte de la población, sea capaz de seguirse sensibilizando con los problemas de los demás.

      Abrazos.

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  4. A mí me pasó algo parecido. Al doblar una esquina, escondida en un portal, una anciana, sin poder mirarme a los ojos y con mano temblorosa, me pidió dinero. Se me partió el alma. Y la tuve todo el día en el pensamiento.
    ¿Cómo podemos permitir que algo así suceda?? que personas mayores estén mendigando en la calle y otros rebuscando en los contenedores! En que clase de sociedad nos hemos convertido??Creo que mucha gente rehúsa mirarles a la cara y los ignora por vergüenza, porque así no tienen que afrontar la realidad y tomar partido. Pero de esta crisis económica, política y de valores no saldremos si no lo hacemos juntos y mirando a los problemas a la cara.

    Y no, no creo que este post sea para nada un gesto egoísta de tu parte. Nos has hecho reflexionar a todxs.
    Un beso

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    1. Yo pienso, aunque tal vez me equivoque, que hay mucha gente a la que no le da vergüenza, simplemente les da absolutamente igual lo que otros estén pasando. He conocido personas con una ausencia total de empatía y creo que es un mal muy grande, no saber ponerte en la piel de los demás te acaba convirtiendo en una persona egoísta.

      :-) gracias por tu comentario Hiro.

      Un abrazo grande.

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  5. Triste, muy triste este escenario... Y es así. Como tú, como vosotros, lo encuentro a diario: sólo hay que salir a la calle. Hace días, una mujer me dijo (al cruzarse conmigo) que tenía suerte por tener paraguas; seguí andando unos pasos y de pronto me di cuenta del calado del comentario. Me volví y le di el paraguas, me dijo gracias con una sonrisa y nos separamos. Me pasé el resto del día pensando en ella y en todos los que estaban mojándose por las calles.
    Tremendo dolor, esta gran brecha social.

    Besos.

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    1. Impresiona tu historia María. Algo tan simple como un paraguas no está al alcance de todo el mundo, ni siquiera me había parado a pensarlo. Ser consciente de que hay personas que ni siquiera tienen las herramientas para mantenerse secos...madre mía.

      Un beso, gracias por tu comentario.

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  6. No creo que haya nada egoísta en tu reflexión. Sin embargo, no olvides, que hay una profunda crisis de valores, sin duda. Pero también hay pequeños grandes movimientos intentando cambiar este miserable mundo que tenemos y mantenemos casi sin darnos cuenta de que nos hace partícipes de su gran miseria.
    ¿Dos euros no conducen a nada? O sí. Sea a un cartón de vino para creer que se combate el frío, para evadirse de la realidad, como para comprar una barra de pan que como te despistes ni ella se come. Poco importa, como el hecho de que eso te siga removiendo las tripas, que no te vuelvas inmune, y que no seas uno más de los que los hace invisible.
    ¿Y aún te preguntas si ésto es sólo un desahogo? Tú te cuestionas, hurgas en la herida y con ello invitas a tus lectores a hacerlo.
    Eso ya es mucho, muchísimo, más de lo que esta narcótica sociedad pretende que sintamos.

    Un abrazote.

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    1. Creo que últimamente hurgo en las heridas porque mantenerme callado me enerva. Nos hemos acostumbrado demasiado a estar callados y a no protestar por nada. En cierto modo estoy, feliz, todos los comentarios que he recibido han conducido a una reflexión :-)

      Creo que tienes razón, tal vez dos euros no parezcan nada pero estén sirviendo para mucho. Al menos para no formar parte de esa inmensa masa a la que todo le resbala.

      Muchísimas gracias por dejar tu huella por aquí una vez más y por tomarte la molestia de reflexionar conmigo.

      Otro abrazote para ti.

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  7. Es un tema muy jodido, realmente no se puede dar a todo el mundo precisamente porque lamentablemente hay muchas personas en esa situación y creo que es preferible dar a ONGs, Cáritas, comedores y albergues sociales… que siempre podrán ayudar mucho más en conjunto al estar organizados.

    Y bueno, tantísima gente pasando penurias y encima tenemos que aguantar declaraciones como las de Montoro no hace ni dos semanas diciendo que los informes de Cáritas respecto a la pobreza "no se corresponden con la realidad"; y ellos viviendo como Dios, con más duplicidades que la ostia y cobrando sueldos (en plural) que no se merecen mientras recortan en derechos básicos… y derrochando el resto en salvar bancos y autopistas, sé que es una simplificación demasiado grande y que tiene muchos matices pero esto es una puta mierda, así sin más.

    Y sé que no es el tema pero no hay más que mirar al resto del mundo, tantas ansias de poder, de dinero, tantas muertes, tanto odio, tantas guerras, para qué? qué estamos haciendo? esto es la evolución? Ya nos podíamos haber quedado en el mono… en fin tío, siento el rollo pero pensar en estas cosas me supera muchísimo.

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    1. Yo hace tiempo que ignoro los comentarios del gobierno, hasta el punto de que apago la televisión o la radio cuando salen, siento pena de tener que hacerlo, pero cuando ya no quiero ni escuchar al que me gobierna es que algo falla y de manera estrepitosa.

      ¿Cómo hemos llegado a esto? No lo sé. Sin embargo me sigue reconciliando con el mundo ver que todavía queda gente, que, pudiendo quedarse en su casa, sigue luchando al lado de los que lo necesitan, hablo por ejemplo de la PAH, que creo ha hecho una labor encomiable.

      Abrazos.

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    2. Secundo absolutamente lo de Miguel, y todo lo que has escrito Óscar, y casi cada comentario. Yo no quiero añadir nada porque todo está dicho, me pasa exactamente lo que a ti, a veces siento que por más correr o no mirar me sentiré mejor después pero esos ojos, esas manos, implorantes, suplicantes, nunca se olvidan, y escribirlo no es sentirte mejor contigo mismo, porque da igual lo que digas, no se puede ayudar a todos, no se puede olvidar el dolor visto y compartido y saber que sí, que somos cobardes o insuficientes para hacer verdaderamente algo. No lo sé, menuda mierda, sin más.

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    3. A fin de cuentas el mundo está lleno de "dolor" por todos lados, lo interesante es buscar cómo paliar un poco ese dolor, aunque sea un rato.

      Abrazos Patt.

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  8. Es complicado. Me cruzo todos los días con personas sin hogar y a continuación con personas sin trabajo. Y espero que no llegue el día en que no me afecten.

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    1. El día que no nos afecte estaremos perdidos...

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  9. Qué impotencia, qué sensación de fracaso incluso personal ante el panorama que no nos lo dan los telediarios sino que nos encontramos en cuanto salimos a la calle. Sé que la justicia social es otra cosa, no se puede envolver con caridad, pero ese euro puede hacer que esa señora se pueda "pemitir" tomar algo caliente, o simplemente comer. ¡Qué país!

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    1. Un panorama turbio, pero espero que con solución. Confío en que todavía nos queden las fuerzas para cambiar las cosas.

      Salud.

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  10. Siempre habrá alguien que esté peor que nosotros pero uno siempre piensa primero en él, en su dolor, en sus angustias y en sus preocupaciones. Incluso cuando recorre las calles madrileñas, coge el metro o el tren o el autobús, cuando entra a un supermercado; sigue pensando en él, en su dolor, en sus angustias y en sus preocupaciones. Quizá si por un momento nos olvidáramos de nosotros y pensáramos en aquellos que evitamos recordar, tal vez.

    Abrazos patunos

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    1. Un ejercicio de empatía es siempre necesario :-) Nadie dice que haya que olvidarse de los problemas de uno mismo pero tampoco hacer que nuestro mundo tape el de los demás.

      Gracias por tu comentario San. Abrazotes de pato.

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  11. No es egoísta tu reflexión. El mundo es un lugar terrible en muchos aspectos, y no podemos empatizar y sentir el sufrimiento de todo el mundo todo el tiempo. Hacerlo de verdad nos llevaría a un sufrimiento constante insoportable. No hay que olvidar ni obviar todo eso, pero tampoco es justo sentirnos culpables por no siempre ser capaz de compartirlo ni actuar como nos gustaría.

    Un abrazo!

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    1. Creo que tienes razón, no se puede cargar todo el peso de la responsabilidad sobre uno mismo, sobretodo cuando no puedes cambiar nada o casi nada a nivel global.

      Un abrazo señor. Un honor tenerle de vuelta!

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  12. Yo soy de las que piensa "para que se lo gaste en drogas", pero creo que si no quieres contribuir a eso, se diferencia claramente en personas que lo piden de corazón. Casi siempre he contribuido con tuppers de comida, fruta, galletas o cosas que llevaba. Recuerdo una mujer que estaba pidiendo en el metro y no era de las que gritaban, se la notaba verdaderamente avergonzada y, aunque el metro iba prácticamente vacío, apenas se la escuchaba. Le di un paquete de galletas y me miró TAN agradecida que, egoístamente, me sentí buena persona. Creo que todos podemos ayudar, y un mínimo gesto puede significar mucho para alguien.

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    1. Si todos ayudaran, de una forma u otra, creo que a todos nos iría mejor. Muchas gracias por compartir tu historia Ester L.

      Un abrazo grande.

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  13. Me quede de piedra cuando al salir del metro el otro dia (despues de leer este post) me encontré de enfrente a una mujer como la que describes, y lo primero que me vino como un flash fue: que madre mas sacrificada que sale a pedir no para comer (ya come en el comerdor social) si no para pagarle a su hijo enfermo algun pico .Creo que hay igual numero de personas que piden en las calles,ahora que antes de la crisis , lo que no hay es el mismo numero de persona por debajo del umbral de pobreza y no estan pidiendo por los vagones , ni nada parecido pero lo estan pasando muy muy mal y viven gracias en muchos casos no a los gobiernos ni a ong (estas ultimas desbordadas), si no a sus familias y amigos, gracias a gente del tipo de los 2€ como tu y como yo y como millones, y a gente con tuppers, y a gente que crea empleo en tiempos de crisis,a gente que da la ropa y libros a sus vecinos con niños mas pequeños para que dediquen el dinero a comprar comida y pagar suministros o alquileres, que intercambian yo te pongo un cuadro y tu me invitas a cenar, en fin mil cosas.Gente que no puede ni debe sentirse culpable por ayudar de la forma que sea, por algo muy basico , por que son responsablemente responsables y saben y si no, es bueno recordarselo tambien que con cada pequeña accion es indudable que mejora la situacion aunque siga quedando muchisimo por hacer.
    salu2

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    1. Hola Karmen, ¡cuánto tiempo sin ver tus huellas!

      Está claro que los gobiernos no están moviendo un músculo por ayudar a nadie, es lamentable.

      A base de pequeñas acciones se podría llenar un saco muy grande, el problema es que los que hacen buenas acciones, aunque parezcan muchos, sigue siendo un porcentaje pequeñísimo de la población, ojalá hubiera mucha más gente dispuesta a los pequeños gestos.

      En cuanto a lo del intercambio que comentas creo que cada vez es más común y me parece una buena forma de arrimar el hombro :-)

      Gracias por tu comentario.

      Salud.

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  14. Pelos de punta y lágrimas en el corazón. Comparto opinión en todo lo que has dicho. También me quejo de esas personas que, como yo en algún momento de mi vida, han evitado una situación o han mentido sobre si tenían o no dinero. El caso es que tienes razón, da igual en qué se lo gasten. Probablemente se lo gasten en alcohol, en drogas. Pero otros probablemente se lo gasten en comer. Nadie puede sobrevivir en la calle si no come, por lo que algo de lo que ganan deben invertirlo en ello. De todas formas, aunque suene triste, también debemos tener en cuenta que aunque quisiéramos dar dinero a todos los que hoy, por desgracia, viven en la calle, no podríamos. Y eso no es cuestión de voluntad, es cuestión de la maldita política que condena a toda esa gente. No me malinterpretes, no es una forma de excusarme por ello. O quizás sí. Lo que creo que cuenta es tener el valor de tratarlos como a personas y de tratar de ayudar cuando podamos. Aunque sea con 2€. Probablemente otro no dé nada.

    Un abrazo grande, Oski!

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    1. Está claro que nosotros también tenemos que sobrevivir, no puedes dejarte el sueldo en ayudar a otros, pero los pequeños gestos son los que cuentan :-)

      Creo que los que podrían cambiar las cosas nunca salen elegidos, hay una parte mayoritaria de este país que le tiene tanto miedo al cambio que al final nos cambian a base de decretazo los de siempre. Así nos va.

      Muchas gracias por tu comentario Marina.

      Un abrazo grande para tí también.

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  15. Esta estupenda reflexión la hago mía, Oski, porque tienes razón en todo lo que cuentas.

    No puedes darle a todo el mundo, pero sí a unos cuantos. Pero si puedes ser amable, sonreírles y tratarlos con humanidad y respeto a todos.

    Si voy a "vagabundear" con la cámara, me tengo que poner un tope, salvo emergencias como comprar leche en la farmacia para bebés, me ha pasado dos veces, o alguien que veo muy apurado. Porque en mi camino me suelo encontrar más de una docena y a veces más.

    No creo en la caridad, deberíamos exigir a nuestros gobernantes que no hubiera nadie en la calle sin lo mínimo cubierto, pero tampoco soy de las que mientras llega la "justicia universal" me quedo de brazos cruzados.

    Aunque siempre me siento culpable por no hacer más. Lo que sí hago, es que nunca me quejo de lo que me ocurre, porque siempre miro a los que lo pasan peor y en este momento tengo muchos a mi cola.

    Me siento una privilegiada por tener amor y lo necesario para vivir, aunque sin ningún lujo, que tampoco lo necesito.

    A mí no me importa si se lo gastan en vino o en lo que sea, pienso cómo tú, bastante tienen. Cuando era adolescente, les daba a unos viejitos algo de mi paga y ellos se iban al bar a celebrarlo, mis amigas nunca lo entendieron, pero ellos eran felices un rato.

    Un beso,

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    1. :-) a fin de cuentas, si por un rato son felices, algo ya se habrá hecho. Ojalá todos nos preocuparamos de hacer felices a otros un rato.

      Salud.

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