14 de febrero de 2007

Un jardín de violetas para el corazón

Veía amanecer cada mañana desde su ventana, llevaba haciéndolo años, no recordaba cuantos, la visión que tenía de su ciudad no era precisamente mala, su ventana daba a un jardín de violetas al que cada mañana acudía una joven jardinera. Siempre puntual, siempre cuidadosa con cada flor, siempre perfecta y bella. Porque belleza sobraba en aquel mosaico particular, un mosaico que lo sacaba de la rutina de cada día, de sus días enteros en la oficina, de sus tardes en los bares ahogando las penas en alcohol.

No sabía exactamente que era lo que lo movía a despertarse cada mañana y observar a aquella mujer mientras podaba ramas, quitaba malas hierbas o simplemente acariciaba las flores con sus manos, quizás era su pelo, quizás eran sus ojos, quizás simplemente le gustaba observar a otros mientras el tiempo pasaba. El momento no duraba más de 5 minutos cada día, pero eran suficientes para nuestro amigo.

Así comenzó a sentir que sólo era feliz cuando cada mañana podía contemplar aquella estampa, aquellos 5 minutos eran cada nueva bocanada de aire, lo que lo hacía sentirse vivo, lo que le daba al mundo sentido, la única ilusión que le quedaba, porque sucede a veces que las ciudades matan las ilusiones y es tremendamente difícil encontrar momentos que nos reconcilien con la realidad.

Y así fue sintiendo que estaba enamorado de aquella mujer, no la conocía de nada, no sabía como se llamaba, lo único que sabía de ella era que se dedicaba a cuidar las violetas de aquel jardín, y no era poco... Así que empezó a pensar que no podía dejar escapar a aquella mujer, que debía dejar de observarla por la ventana y bajar a decirle algo. Pero pasó el tiempo y no hallaba valor suficiente para hacerlo, el miedo al rechazo era superior a cualquiera de sus ilusiones. Y siguió observándola por la ventana cada mañana durante algunos años más... Cada noche se prometía que a la mañana siguiente se armaría de valor y bajaría a conocerla por fin.

Pero esto no ocurría y seguía pasando el tiempo, empezó a perder las ilusiones, empezó a maldecirse y a odiarse a sí mismo por ser tan cobarde. Pero verla cada mañana era su único antídoto contra el veneno de la soledad.

Cierto día encontró el valor suficiente para bajar, y bajó, pero ella ya no estaba allí, en su lugar había dos excavadoras y varios operarios. El jardín iba a desaparecer y en su lugar construirían pisos. Nuestro hombre pensó que era una broma o quizás un programa de cámara oculta. Pero en este caso la realidad se le venía encima como un jarro de agua fría.

Preguntó a todo aquel que pasaba, preguntó a los operarios por aquella mujer, a los ancianos que cada mañana acudían a pasear, pero nadie sabía nada, nadie la conocía, nadie, así que empezó a recorrer la ciudad en busca de otros jardines de violetas, pero la verdad es que no abundaban los jardines en una urbe en la que la población aumentaba a un ritmo vertiginosamente desenfrenado. Y fue así como todo por lo que vivía se marchaba a pique, empezó a perder las ilusiones, empezó a ahogarse en sus propias lágrimas, empezó a marchitarse como se marchita una violeta mal cuidada.

Perdió su trabajo, perdió sus ganas de vivir, no tenía ni siquiera una foto de aquella mujer, no sabía como se llamaba, pero estaba enamorado y su corazón tenía forma de violeta. No cesó en su búsqueda durante meses, removió cielo y tierra para encontrarla, pero la vida se volvía a reír de él otra vez.
Puso un anuncio en todos los periódicos para que si aquella misteriosa mujer los leía se pusiera en contacto con él, pero no sirvió de nada, aquella mujer nunca se puso en contacto con él y, él, sentía que se moría.

Vagaba como un alma en pena por la ciudad, descuidaba su aseo personal, apenas comía y perdía la esperanza. Ya no le quedaban tablas a las que aferrarse para no hundirse, ya no le quedaban alas para volar, ya no conocía el camino de vuelta.

Y una noche borracho como una cuba cogió su coche y se estrelló, su estado era crítico, los médicos lucharon día y noche por mantenerlo vivo y ahora se encontraba en coma en la cama de un hospital. Cuando todo parecía perdido comenzó a despertar, y lo primero que vio al abrir los ojos fue un ramo de violetas junto a la mesita de noche que había al lado de su cama. No creyó lo que veía, no podía ser verdad, eso no podía estar pasándole a él en aquel momento. Giró la cabeza y al otro de la cama la vio a ella, su corazón parecía querer salirse de su pecho, sonreía con calma, tranquila, tal y como la recordaba, parecía una diosa, una musa, un hada...su hada madrina.

El destino quería unirlos de nuevo, y sucedió que aquella mujer fue la primera en encontrarlo después del accidente y ella misma lo había trasladado al hospital. Él no podía mantener las lágrimas y le contó que hacía tiempo que la buscaba, la chica se sorprendió y le pidió, por favor, que siguiera contando.

“Verte cada día era como ver salir el Sol, era ver volar a las gaviotas sobre el mar, sumergirse en un mar de calma, nadar con las sirenas, verte era mi refugio contra la tempestad, eras mi faro en alta mar. La pieza que encajaba en mi mecanismo y que hacía girar este corazón podrido de latir. Verte cada día era convertirse en violeta y ser acariciado por tus manos, verte cada día era poder sentir, encontrar agua en el desierto, sentir que el frío se convertía en calor, tener la certeza de que todo podía cambiar. Verte era encontrar mi inspiración, mis ganas de vivir, mis certezas unidas, mis ilusiones, era ser feliz, matar a los dragones, espantar a los fantasmas y a las palomas, notar que era fuerte, notar que podía escribir versos al mirarte y que tu sonrisa alumbraba más que la luz de cada día. Y ahora que te siento cerca, puedo criar de nuevo unicornios azules, viajar a la luna y bajarte una estrella del cielo. Verte de nuevo es volver a nacer”.

Y así se fundieron los dos en un apasionado beso, y ella dijo: -“Ahora ya me has encontrado y yo he encontrado la violeta que faltaba en mi jardín, aquella violeta por la que volvía cada mañana durante tantos años a aquel sitio y a la que nunca encontré. Es hora de ser feliz”

Un hospital no suele ser un lugar donde se forjan grandes historias, pero por una vez, el destino quiso hacer una excepción. Aquella noche cuentan que del cielo llovieron miles de pétalos de violeta, que los jardines florecieron y que en el cielo nacieron dos estrellas.

42 Comentarios:

  1. el miedo al rechazo era superior a cualquiera de sus ilusiones..
    *
    *
    * Querido Oski, nuevamente, me he emocionado con tu historia. "TU" historia.

    Un alma sensible, fresca, con tantos nudos que se "desnudan" entre las letras que fluyen entu teclado.
    Las violetas son hermosas. Me hiciste pensar en las oportunidades. Esas que se pierden cuando el miedo nos paraliza. El mido es normal.
    Lo que no debes permitirte es...el miedo al miedo.

    Cuando te mire a los ojos...mándalo lejos! Es cobarde, en el fondo, solo sobrevive de esta manera, amedrentando...no conoce el amor.

    Vuela, mi amigo Peter Pan! Vuela !
    Tienes un corazón precioso! Y feliz cumpleaños!

    Feliz cada día, sin miedos, con fé...con historias!
    Me haces un favor???
    En este preciso momento...sonríe!...

    Gracias!

    ResponderEliminar
  2. lore!!!!!!!llore!!!!!!!!...snifff..que belleza!!!!!!!!
    hoal...soy elizabetha...nos estaremos vienndo!!!!!!

    ResponderEliminar
  3. Qué lindo, Oki, tu sensibilidad eriza la piel...

    Me encantó la historia, son dos almas gemelas unidas por el destino...

    Saludos.

    Volveré:

    olie

    ResponderEliminar
  4. Me morí de amor.
    Que historia más hermosa.
    Elegiste unas preciosas flores como protagonistas. El violeta es un color mágico para mí y el hecho de que en esta historia haya jugado el papel principal me encantó.
    Feliz cumpleaños atrasado.
    Que tus 20 sean 4836 veces mejores que los 19.
    Te leo.
    Salú!

    ResponderEliminar
  5. Cada día nos despertamos dando gracias porque cada uno hemos encontrado nuestro jardín del edén donde estamos envueltos en un sin fin de maravillas.......yo tengo mi jardinero, tu tienes tu flor a la que cuidas mas que a tu vida....si ahí no reside la felicidad......la felicidad no existe entonces.
    Me encanta tu Historia es increible me ha emocionado muchísimo.

    ResponderEliminar
  6. Bonita historia con una lluvia preciosa.

    Gracias por permitirme conocerte. Fue un placer viajar pos tus utopías.

    ResponderEliminar
  7. oskiii!!me encantan tus historias...q suerte q tu ya hayas encontrado a tu violeta :P:P y es estupenda!!"riegala" siempre. q seas mu feliz hermano,nunca dejes de sonreir.te kieroooo novi :)

    ResponderEliminar
  8. Era feliz en su matrimonio
    Aunque su marido era el mismo demonio
    Tenia el hombre un poco de mal genio
    Ella se quejaba de que nunca fue tierno
    Desde hace ya mas de tres años
    Recibe cartas de un extraño
    Cartas llenas de poesia
    Que le han devuelto la alegria
    Quien te escribia a ti versos
    Dime niña quien era
    Quien te mandaba flores por primavera
    Quien cada nueve de noviembre
    Como siempre sin tarjeta
    Te mandaba un ramito de violetas
    A veces sueña ella y se imagina
    Como sera aquel que a ella tanto la estima
    Sera mas bien hombre de pelo cano
    Sonrisa abierta y ternura en sus manos
    Quien sera quien sufre en silencio
    Quien puede ser su amor secreto
    Ella que no sabe nada
    Mira a su marido y luego se calla
    Quien te escribia a ti versos
    Dime niña quien era
    Quien te mandaba flores por primavera
    Quien cada nueve de noviembre
    Como siempre sin tarjeta
    Te mandaba un ramito de violetas
    Y cada tarde al volver su esposo
    Cansado del trabajo va y la mira de reojo
    No dice nada porque lo sabe todo
    Ella es asi feliz de cualquier modo
    Porque el es quien le escribe versos
    El es su amante, su amor secreto
    Ella que no sabe nada
    Mira a su marido y luego se calla
    Quien te escribia a ti versos
    Dime niña quien era
    Quien te mandaba flores por primavera
    Quien cada nueve de noviembre
    Como siempre sin tarjeta
    Te mandaba un ramito de violetas


    Las violetas provocan más inspiración que las rosas.
    Una hermosa historia digna de un 14 de Febrero. Bella! Bella! me has hecho llorar!!!

    Besitos.

    ResponderEliminar
  9. Que bellas violetas, hace mas o menos una semana me regalaron una lastima que la tuve que dejar en Illesca peor la tengo en mi memoria
    Lindo post
    Un abrazo feliz día besos!!

    ResponderEliminar
  10. ¡Toma ya!. Contaría eso de... "Doctor, doctor la enfermera me quiere asesinar...", XDDD.
    Utopía, también en días rojos, y azules y morados y... ufffffffff!
    Un abrazo, Oskirikikí

    ResponderEliminar
  11. :) una historia al más puro estilo Ismael Serrano, de esas que contaría antes de alguna canción en algún concierto. :D me ha encantado encanto, tienes un alma extremadamente sensible
    Un besito.
    pd. la semana que viene ya toca cuento, no? ;)

    ResponderEliminar
  12. Me voy de vacaciones... pero quería dejar un abrazo repleto de mi mejor energía. Hasta la vuelta.

    MentesSueltas

    ResponderEliminar
  13. Que lindooooooooooooo...
    Será que algún día yo recibiré violetas???
    Abrazos y gracias por visitar mi blog
    BARBY

    ResponderEliminar
  14. Me he paseado por tu blog y si me lo permites lo volveré a hacer alguna vez mas, me ha encantado...

    Gracias por tu paso por nuestro blog y por el comentario...

    Saludos.

    ResponderEliminar
  15. Vine a agradecer tu paso por mi blog y , por su puesto, este relato tierno y emotivo que es un regalo para los ojos...

    Me ha gustado, volveré.

    Un abrazo

    ResponderEliminar
  16. En sitios tristes salen historias lindas.
    Sentido texto escribiste.

    Agradecida por tu visita.

    Saludos

    ResponderEliminar
  17. Romántico cuento con varias moralejas el que aquí nos regalas oski.
    Estoy conociendo tu blog y seguiré leyendo con calma todos tus escritos.
    Un saludo :)

    ResponderEliminar
  18. Bello, bello, bellísimo!!!!!!!!

    : ) saludos

    ResponderEliminar
  19. Me encantan las violetas y el color violeta y el nombre violeta y el perfume de violetas. Y tu historia...también!!!

    Besos

    ResponderEliminar
  20. Bonita historia, desprende un delicioso perfume violeta.
    A veces los encuentros, cuando se deja de buscar... son asombrosos.

    Un abrazo de Luz.

    ResponderEliminar
  21. LA sensibilidad que denota cada linea es sorprendente...

    Saludos y un abrazo=^.^=

    PD: Las ioletas son muy lindas ^^

    ResponderEliminar
  22. Definitivamente cualquier rincon de nuestra circunstancia es un buen lugar para forjar una bella historia.

    Y todas las historias que salen de nuestro corazón merecen ser contadas.

    FELICIDADES.

    Un beso. y gracias por la visita, estaremos por aqui.

    MARILUZ

    ResponderEliminar
  23. Muy bonita historia.Me pongo un punto por este descubrimiento...jeje.
    Un saludo!

    ResponderEliminar
  24. (...)


    Para ser precisos en nuestro blanco solo hay que tener una buena flecha...


    pues el arco podemos ser nosotros mismos...

    ResponderEliminar
  25. He vuelto!!! Sana y salva :D

    Gracias por preocuparte corazon!!! Tardare poco en postear de nuevo, sera antes de mayo, prometido :P

    El que no para eres tu!!!! GRAN HISTORIA!!! Asi, en mayusculas. Solo una pregunta.....xq violetas???

    Besos!!!!

    ResponderEliminar
  26. La sensibilidad q irradias es como el sol, calienta el alma y es confortable quedarse en ella, una muy linda historia, abrazos y q tengas un buen comienzo de semana, te invito a q pases por mi blog si?.

    ResponderEliminar
  27. Hay mucha ternura, romanticismo y melancolía en tu escrito, me ha agradado bastante.

    Y cuando todo parecía estar oscuro para él, encontró a aquella persona que constituiría la luz de su vida.

    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  28. Oski, antes que nada GRACIAS, y no gracias por firmar mi blog, digo Gracias por lo que acabo de leer, porque tenés la capacidad de llegar al fondo de un corazón. Veo que tu profesor hizo un trabajo excelente y a la vez te regaló una pasión incomparable, la de leer y escribir.Esas personas que nos enseñan cosas tan intangibles como poder manifestar los sentimientos en su máxima expresión, en su estado puro, merecen mi respeto y admiración.
    Son muy lindas las cosas que escribis, me gusta poder compartir este, "tu espacio".
    Desde ya que sos bienvenido en el mío.
    Un beso grande.
    Maru.

    ResponderEliminar
  29. Entré aquí a ver qué había de nuevo. Ví que el post era largo y como era tarde me pensaba acostar ya y dejarlo para mañana, pero no pude evitar leer las primeras líneas y me atrapaste con tu escrito.
    Qué bonita historia Oski, sinceramente hacía tiempo que no leía algo así de romántico en estos tiempos que corren.
    Has escogido las violetas, una de mis flores preferidas y el color también ( ya sabes del color de mi blog ). No dejes de escribir.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  30. "Su corazón tenía forma de violeta".. me encanta esa forma que tienes de expresar sentimientos y jugar con las palabras. Bonita historia.
    Un abrazo Oski!

    Mehreen.

    ResponderEliminar
  31. Hola, veo que tienes muchas cosas en tu blog. Te felicito. Pasaré con más tranquilidad para leerte. Saludos cordiales.

    ResponderEliminar
  32. Es la primera vez que llegó a este jardín de violetas y voy a pedirte permiso para que no sea la última, me ha gustado muchísimo tu relato y la forma en que lo has descrito.
    Un besito y te doy las gracias por pasear por el mío, dándome así la oportunidad de seguirte.
    Muack.

    ResponderEliminar
  33. TIENES UN ESPACIO MUY BELLO AL RE LEER LA HISTORIA DEJA UN SABOR A ESPERANZA
    LA VIDA TIENE ENCANTO AUNQUE A VECES ESTE LLENO DE SUCESOS
    DESDE LAGRIMAS GRACIAS, NO DANCES EN LA OSCURIDAD COMO YO YA QUE DANZO POR TRISTEZA
    TE DEJO UNA ABARZO Y QUE ESTES MUY BIEN
    BESITOS



    BESOS Y SUEÑOS

    ResponderEliminar
  34. es maravilloso alimentarse de amor.

    ResponderEliminar
  35. Bello...Muy Bello, cuantos poemas, brotan de tus letras, que hermoso relato, enganchada me quede, hasta el final.

    Me gusto mucho, de verdad.

    Cariños para ti.

    Pia

    ResponderEliminar
  36. una muestra simple y profunda del amor...

    cada día una nueva historia y cada lugar un recuerdo....

    maravilloso....

    Miles de abrazos...

    Principito
    Desde mi Principado para el mundo

    ResponderEliminar
  37. Siii es imposible que no fuera yo, estaba justo a esa hora en ese lugar con Alberto y mi hermano camino de un concierto

    Borro lo que pusiste porque vivo un poco por alli O_o

    ResponderEliminar
  38. Que bello relato. Me ha quedado en la boca la sonrisa del buen final y restos de una sacudida al corazón porque el miedo en muchos casos sólo logra prolongar lo inevitable.

    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  39. Hola Oski:

    Dejo mi saludo y volveré pronto.

    Cariños,

    olie

    ResponderEliminar
  40. Muy linda narración, me gustó mucho.
    Verdaderamente es posible que los 20 te encuentren tan inspirado.
    Saludos

    ResponderEliminar
  41. Qué bonitoooo Oski.
    Curiosamente yo elegí también violetas para mi historia. Me gustan estas coincidencias ;).
    Y me gusta tu historia que mezcla a partes iguales melancolía y esperanza.
    Esta historia es de las mías, la moraleja que yo saco es que... el amor siempre triunfa.

    Muy bonita caballero :).
    Besitos.

    ResponderEliminar

¿Qué te ha sugerido lo que has leído? ¿Quieres aclarar algún punto? Añade lo que quieras, siéntete libre.