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20 de mayo de 2018

Te pido perdón

Voy a tratar de no contaminar lo hermoso de mi esencia,
no cambiar sus palabras si brotan como luceros alados,
disfrutar de las vistas que abren universos
y revolcarme en ellas como el niño que descubrió la nieve.

Prometo reír más y preocuparme menos,
desahuciar la oscuridad que vino a desvestirme
y se sintió defraudada al verme tan humano,
sincero como un charco en un día de lluvia.

Te ofreceré manos pero no aliento
porque soy incapaz de rellenar los rincones vacíos
que el viaje ha dejado en tu equipaje
y el camino se aprende caminando.

He comenzado a escalar la cara más difícil de esta cordillera,
porque la fácil sólo me trajo ruido y dolor,
te pido perdón,
por traicionar el manual de las costumbres.

He decidido adentrarme en este desierto,
para encontrarme,
y aunque la sed me ataque
cabalgaré ligero, soltando siempre lastre.

Seré una nube que planea mis abismos,
lloveré y haré barro de mis despojos
construiré un cosmos nuevo
sin estrellas muertas derrotadas.

Cabalgaré aunque me habite el frío,
y tenga que desaprender mis virtudes,
aunque el tiempo pase
y no consiga entender su mecanismo.

Me despediré de quién se marcha
para que no marchite mi calendario,
encenderé velas y dejaré que bailen mis lágrimas
para honrar su memoria.

Y jugaré al ajedrez con el viento,
los pájaros y las olas,
para sentir que mi hogar se encuentra
sólo en la tierra que elijo pisar.

Hands by Sean

22 de abril de 2018

Momentos

En qué momento fluir sin miedo al dolor del juicio,
cuándo volver a ser galaxia y después planeta,
cuál será el instante exacto en que pulsaremos
el interruptor de tormentas
que nos salve de los monstruos.

Dónde quedó aparcado el triciclo
con viajes rumbo a “cualquier parte”,
en qué esquirla del tiempo
aprendimos a vagar sin rumbo
en qué espejo comenzamos a temer nuestro reflejo.

En qué rincón quedaron los niños
que siempre fuimos y que traicionamos,
en qué dirección escaparemos ahora
si perdimos todos los mapas
y no hay ciudad que sepa bailar con nuestra esencia.

Me pregunto si llegará acaso nuestro momento,
si habrá un pequeño destello
que anticipe el crack definitivo,
si nos devorarán las llamas de los calendarios
y huirán escurridizos los años entre nuestros dedos.

Me gustaría seguir soñándome pájaro,
y no encontrarme tan cansado
para bucear en mis lodos,
que el camino no sea foso,
y seguir encontrando resquicios de luz.

Hablar el lenguaje de las golondrinas,
entender el sabor de un beso,
construirme en los abrazos,
ser arquitecto de retinas,
mostrarme tan sensible como inquebrantable.

Y no conformarme con habitar la desdicha,
cuidar lo de dentro tanto como lo de fuera,
acariciarme despacio y con paciencia,
quererme bien y a paso lento,
vencer los muros de mi impaciencia.

Y construir con tiento un nuevo cometa,
que me lleve de la mano a las estrellas
que formaron parte de mi cuerpo
y que ahora siento temblando
tan profundo y dentro de mi pecho.

Gone With The Wind by Borda

1 de abril de 2018

Ochomil

Quisiera tal vez apagar esta cabeza,
el gramófono desafinado de la autoexigencia,
verme vestido quizá de una bondad tan blanca
como la cima de alguno de los catorce ochomiles
despojado por fin del mazo de juez severo e intransigente.

Quisiera, no sé, ser tan sólo un búho
que se eleva en mitad de la noche,
apreciar los colores del viento que ahora no aprecio,
abrazar feroz y descarriado
la sabiduría ancestral de los árboles.

La ansiedad es un pura sangre que galopa desbocado
y hace de mi pecho su valle de pasto
aunque la química anule mis sentidos,
desearía, quién sabe, cambiar de lugar su abrevadero
convencerle de que aquí no hay nada que comer.

Podría a lo mejor ser violín y luego guitarra,
mover las cuerdas del universo
timbrar con armonía y alegre
dejar en el aire mi huella
atrapar el sonido que hace el silencio al romperse.

Y poder encontrar, acaso, respuestas
a todo aquello que no formulo por miedo,
que no consigo ni atrapo por miedo,
que no valoro por miedo
que abandono a su suerte antes incluso de haber nacido.

Inside by Gabrielle Ragusi

2 de abril de 2017

Eres

Tienen tus ojos color de agua salina,
una ballena llorando atardeceres
delfines blancos que cantan
a las sirenas.

Hay en tus ojos un brillo antiguo
que vaga a la deriva,
fulgor de cien mil galaxias
que atraparon la memoria del espacio.

Son tus manos la piel viajera
que cura y salva vidas,
el mapa de la cima
que solo conoce el sherpa.

En tus manos hay un niño que me mira
que juega a ser mayor,
castillos de arena
que flotan en el viento.

Tu espalda tiene la llave
para el cerrojo de todas mis bocas,
el muelle del que zarpan
todos mis barcos a la deriva. Es tu espalda
un libro que no se ha escrito todavía,
fieras salvajes enseñando los dientes
lugares en los que nunca encuentro a nadie.

He escuchado en tu boca
el sonido de un quizás,
una señal de prohibido
que nunca miro al quebrantar.

Está en tu boca
el sabor del universo,
que me dibuja, que me señala,
que me construye.

Viven en tu risa
gaviotas,
el mar rompiendo contra las rocas
mi cuerpo agitándose con las olas.

Ondea en tu risa
el futuro por bandera,
una patria, mi patria,
cargada de estrellas.

107 by Beana Dimitrova

26 de febrero de 2017

Dentro

Ahora que camino descalzo
por las ruinas de mis propias hambres
y miro con ojos desnudos
los destrozos de una vida a medias
comienzo a entender el meteorito
y el agujero que ocasiona.

En el centro herido de mi pecho
no cesa el aguacero
y recorren mis venas
restos de batalla
una infancia rota
y labios perdidos,
el astronauta que soñé
y que no fui,
el malabarista
en que me he convertido
y que soy ahora.

La inmensidad del todo
no es suficiente
ni partir y empezar de cero
mientras el lobo siga rugiendo
y enseñando sus dientes
y no consiga acallarlo.

Habré de tomar el timón
tarde o temprano
abandonar esta tempestad
con olor a nada
y sin jardines,
tomar las riendas
y aliento.

No temer al trueno
y ser nube que choca
saber que estoy solo
en este viaje
y que no importa
haber perdido el equipaje.

Y entonces convertirme
en agua
y por fin
conseguir fluir.

Only when it's raining by Make your own reallity

NOTA: Este poema fue publicado en Murray Magazine hace más de un año y me apetecía compartirlo también aquí.

5 de febrero de 2017

Castillos en el aire

Ya ves,
no puedo prometerte esa vida,
casa con perro y dos niños,
porque mi lugar de origen
siempre ha sido el viento
y me aterran
las distancias cortas.

Puede que alguna noche
intercambiemos palabras exactas
que sean soplo de vida
sobre nuestra historia cansada,
que nos acaricien la piel
y las cicatrices
y nos creamos capaces
de cerrar heridas.

Que no veamos las mentiras
por miedo a la verdad
de otra derrota,
que conjuremos universos
lejanos e inexplorados
hasta que estallemos
en un big-bang infinito
y luego todo sea silencio,
ese silencio
donde aguarda todo el dolor
que nos dejaron
los recuerdos de una vida a medias
y que ahora llevamos dentro.

Pero aún tenemos tiempo,
antes de que todo se apague
seamos ahora,
con tu luz
con mi agua
y nuestra arena:
castillos en el aire
y volemos a cualquier sitio.

Tal vez esa
y solo esa,
será nuestra única victoria...

From my hands, let them fly by Kyla

NOTA: Recomiendo escuchar "Si la mezclo contigo" de Fran Fernández, ya que escribí este poema mientras escuchaba la canción y tuve el privilegio de colaborar con él en uno de sus conciertos en Libertad 8 mezclando el poema con la canción.

15 de enero de 2017

Trapecista

Si tu corazón fuera sólo un cofre
en el que guardas viejas fotos
y el pasado no deshojara caléndulas
para cada rostro que recuerdas con cariño,
tal vez sí,
podrías desterrar tu tristeza.

Si al bajarte del trapecio
se prolongaran los aplausos
más allá del camerino,
y los focos del escenario
no se apagasen nunca,
la soledad sería tan sólo
una mala quimera.

No te devorarían tanto los fantasmas,
no se agrietarían tus manos cansadas,
y tu alma brillaría
como lo hacen las estrellas
en el lejano cosmos,
por las que derramas
lágrimas, lentas y azules.
Si recordaras tu última cabriola,
todas las respiraciones contenidas,
las miradas atónitas y expectantes,
el explosivo alivio del triunfo,
sabrías que tu lugar de origen
siempre ha sido el viento.

Las ventiscas de tus ojos
en su parpadeo
arrasarían los volcanes
y se acabarían tantos llantos,
el temor a la caída,
la mala suerte
que anotó tus señas
y te envía cartas.

Podrás sonreír de nuevo
cuando busques la mirada
de los finales
más allá del graderío,
y te espere impaciente
clavando en ti su ausencia.
Una voltereta en el estómago
te devolverá entonces al aire
y otra vez,
otra vez más
volverá a abrirse el telón.

Darkened circus by Deviant Whore

8 de enero de 2017

Baila

Baila, y deja que el viento
desnude todas tus penas,
tan sólo baila,
no dejes de moverte,
fúndete con la música,
que tu pelo sea pentagrama
y de repente,
seas una nota
suspendida en el vacío.

Baila, cuando todo se atragante
cuando no consigas seguir
el ritmo de la rutina,
cuando te ahoguen las facturas
y pesen demasiado
esos atardeceres
que se llevaron los cuerpos
que un día amaste
y todas las promesas que dejaron.

Tan sólo baila,
que tu cuerpo trace carreteras
de esas que se recorren a dos cien
por hora
y que conducen a playas desiertas,
baila,
no dejes de bailar,
sé el foco que más brilla
en el escenario,
el que oculta
lo que tus ojos gritan tanto.

Baila cuando el dolor
te acribille el alma,
cuando tu diario
esté plagado de gin-tonics
amargos,
de camas vacías
con sabor a nada
y a derrota. 

Baila,
tan sólo baila,
cuando el duro invierno
se lleve las flores de todos los jardines
cuando la primavera parezca tan lejos
de tu pecho
que necesites volver
a todas esas ciudades
que un día abandonaste.

Tan sólo baila,
que la mañana acaba
por llevarse la niebla
y siempre amanece
de nuevo,
baila,
tan sólo baila,
que yo
cada día
bailaré contigo.

Destiny's dance by Richard Young

27 de marzo de 2016

Homo homini lupus

La poesía es un arma cargada de futuro (Gabriel Celaya)


Confundimos la poesía con los poetas.
Y así nos fue.
Algún día
al echar la vista atrás
comprobaremos
que nos pasamos la vida
combatiendo en muchas guerras
y que ninguna de ellas
tuvo la menor relevancia,
que ninguno de nosotros
pasó a la historia
y que sólo fuimos
motas de polvo
con algunas letras plasmadas en un papel.

Nos creímos mejores que otros,
especiales,
con más mensaje
con versos más potentes
pensando que colonizaríamos
cualquier planeta
y que el público nos debía algo,
subiendo fotos a las redes
y enfadándonos si nos difundían
sin mención.

Confundimos la aprobación
con los me gusta
la admiración
con la adulación
la fama con el éxito
caímos en el juego
de la crítica destructiva
a todo aquel que pensábamos
podía escribir
algún día
mejor que nosotros.

Nos vendimos
al mejor postor
y nos importó una mierda el ébola
Siria y los refugiados
y creímos que nuestro corazón roto
era la única catástrofe mundial
que merecía ser portada.


Hicimos mapamundis
de nuestro microcosmos
“ve aquí”
“aquí no vayas”
e incluso elaboramos
nuestra propia lista de famosos
a los que merecía la pena
lamer el culo
si querías llegar alto.
Nos dedicamos a combatir
y compartimos muy poco
dinamitando el arte
desde dentro,
nosotros que tanto decíamos amarlo
nos convertimos en lobos
con piel de cordero
que creíamos que los lobos
eran los demás
y que mordías o te mordían
y nadie podía salir ileso
de esa batalla.

Pero nada de esto era verdad:
La poesía seguiría existiendo
con o sin nosotros
y no fuimos capaces de verlo
no fuimos capaces de disfrutarla
no estuvimos a la altura.
¿Con qué cara vamos a contarles
a nuestros hijos que un día
nos creímos poetas?
Si no aportamos
nada
si no hicimos
nada
si no fuimos capaces
de usar
la única arma que teníamos
y destrozamos con ello
el futuro.

Wolf by Heleri

30 de agosto de 2015

Acercar distancias

Te miro desde una línea perpendicular a mi vida, desde la cual puedo ver que tu cuerpo ha atravesado mi alma y me siento bien con este amor sobre mi espalda, apaciguando la calma inquieta que me persigue cuando te vas. 

Sé que marcharse es parecido a no estar cerca pero guardo en mi maleta tu sonrisa y un cuaderno en blanco para escribir despacio, si quisieras, un futuro juntos.

Hay en mi almohada más pesadillas que números en mi cabeza y sólo he dormido a salvo cuando cambié el frío por tu pecho y dejé, de hecho, que el ruido de tus latidos fuera la razón para seguir despierta, alerta, atenta a tu presencia que ayer era real y hoy sólo es humo. 

¿Puede acaso atraparse en un frasco el viento? ¿Retener el brillo de la luna que se refleja en unos ojos? ¿Tener olor a mar en la ventana aunque Madrid arda?

Bastaron 6 míseras horas para convertir tu boca en algo que se esfumó nada más subirme al autobús. Y ¿cómo decirle al reloj: “vuelve al pasado” si acertar bien en la diana tiene una probabilidad contada? Limitada por la realidad de tus pies en otras calles, lejos de alcanzarme y desgarrarme la verdad. 

Esta ciudad aprieta en tu ausencia y parece llorar la marcha de su habitante favorito, mi mirada se clava en las aceras buscando arena de playa sin encontrar ni una sola espalda de la que brote sal y cure mis heridas.

Dime qué nos quedará si una misma zona horaria tiene vidas diferentes: tu pasado y mi presente, y el amor no da la excusa para escaparnos de aquí. 

Sabes bien que el amor no evita naufragios, habremos de coger el timón y atravesar la tormenta que supone no estar juntos. 

Y aunque piense a largo plazo, en las posibilidades que hemos dibujado, aunque eche un vistazo al futuro sigo viendo en mí el miedo a perderte y la triste realidad de que hoy tu vida está fuera de mis manos.

Puede que al final nos espere una isla para los dos o tal vez solo desierto. Pero no quiero arrepentirme de haber saltado al agua demasiado pronto por no saber si el viaje iba a merecer la pena.


Conocí a Ester Legaz una noche de poesía en Los Diablos Azules, aunque lo correcto sería decir que ella me conoció a mí. Aquella noche yo recitaba a la tristeza y curiosamente eso nos unió. Este es mi primer vídeopoema, no podía ser con nadie más, juntar versos a su lado ha sido una de las experiencias más gratificantes de este año. Gracias a TipToe Producciones por poner las cámaras. He reproducido el texto íntegro en este blog por si alguno/a no tenéis acceso al vídeo. Creo que no hay mejor manera para celebrar mi 9º año en la red. Comenzamos. Gracias por ser y por estar.

30 de marzo de 2014

243 noches

Las esquinas de tu cuerpo
hicieron sangrar mis dedos
cortándolos con mi caricia
convirtiendo el amor en un deporte de riesgo.

Tal vez fue egoísta
dormir contigo 243 noches
243 noches justas que marqué en el calendario
como un cruel testimonio de la nostalgia
que ahora me persigue
y me obliga a escribir
y a beber de esta copa que no vacío contigo
pero que no soy capaz de romper.

¿Cómo no voy a hablar de desamor?
si me tragué todo el veneno
que un día fue bálsamo y cura de tu lengua.
No olvides coger tus cosas
yo olvidaré tu clítoris y tu nalga cada día
pondré cerrojos y candados en mi pecho
y sobreviviré aunque tu rompecabezas me mate
o haga jirones mi razón.

La vida es corta y es cierto
que morimos un poco cada día
pero que bonito era
matarnos a mordiscos en la cama

243 noches.
243 noches justas.

"Bed" by Cenk

4 de noviembre de 2013

Equivocar las musas

NOTA: Me encuentro en una etapa vital en que necesito darme a la poesía como si la fueran a prohibir. Hasta ahora siempre he sido muy reticente a mostrarla en público, pero de un tiempo a esta parte y gracias al apoyo e insistencia de algunos amigos empezaré a intercalarla con los relatos.

5 de junio de 2013

Preguntas

NOTA: Primer intento de poesía que me atrevo a mostrar en público, por aquello de seguir abriendo frentes y experimentar.