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4 de octubre de 2015

Distancia (colaboración especial)

Hace tiempo escribí un poema que hablaba de distancia, de un amor a lo lejos que ni siquiera era un amor y que durante mucho tiempo, cuando lo recitaba sobre un escenario, me hacía sentir que me estaba dejando una parte del alma sobre él. Creo que se nota cuando eso pasa, porque el silencio sepulcral que se hacía entre el público conseguía erizarme el vello. Siendo un poema tan importante no podía faltar en “Pasaporte” y en mi opinión creo que marcó un antes y un después en mi manera de hacer poemas. 

Hace tiempo hablé de Héctor Méndez en mi otro blog, Héctor es un cantautor que tiene una canción que también habla de distancia, se titula “Tengo que decirte”. La primera vez que la escuché me hizo sentir una sensación muy parecida a la de mi poema. Por alguna razón los dos estábamos hablando de lo mismo con medios diferentes.

Esta vida de viajes y escenarios me está dando la oportunidad de conocer personas realmente maravillosas. A través de amigos comunes conocí a Héctor y congeniamos desde el primer momento. En junio hicimos un experimento sobre el escenario, mezclando el poema con la canción y aquello fue pura simbiosis, encajaban perfectamente, pareciendo un todo. Completándose.

Dejamos pasar el infernal calor madrileño y a finales de agosto decidimos darle un toque profesional y grabarlo como se merecía, el equipo de TipToe Producciones nos acompañó para dejar constancia gráfica de aquel momento.

En estas últimas semanas, todo esto me vuelve a latir muy dentro. Ya os dije antes que nada sucede por casualidad.


20 de septiembre de 2015

La tregua

Cuando mi tregua al fin llegaba
con forma de jardín y flores
marcaba el reloj las 3.10
y las ciudades detenían su paso.

Llegó susurrando y sonriendo
acariciando las marcas de mi derrota
curando las heridas de una muerte
que azul me vomitaba.

Clavó en mí el brillo de sus ojos
y alquiló en mi cielo madrugadas
evitando que mi barco a la deriva
encallara en otra playa.

Compuse versos con su nombre
que quisieron tatuar su espalda
cubrir su piel y sus lunares
desvistiendo todas mis metáforas.

Lloramos con el sonido triste
de una guitarra
y acompasamos la tristeza
cubriéndola de honores.

Sellamos un pacto
que no escribimos
en el que yo no respiraba
si ella no cogía aire.

Y hoy que esa tregua
toma nombre de persona
y ha quemado veintitrés calendarios
en los que nunca estuve.

Por si el fracaso
aprendiera a encontrarla
y el mar dejara de curar heridas,
yo quiero ser su océano.

Anegar cada una de sus bahías
brillar en la noche
cuando navegue sola
y la marea suba.

La protegeré,
venceré sus fantasmas
para que la vida no duela
y así ser yo también su tregua.

30 de agosto de 2015

Acercar distancias

Te miro desde una línea perpendicular a mi vida, desde la cual puedo ver que tu cuerpo ha atravesado mi alma y me siento bien con este amor sobre mi espalda, apaciguando la calma inquieta que me persigue cuando te vas. 

Sé que marcharse es parecido a no estar cerca pero guardo en mi maleta tu sonrisa y un cuaderno en blanco para escribir despacio, si quisieras, un futuro juntos.

Hay en mi almohada más pesadillas que números en mi cabeza y sólo he dormido a salvo cuando cambié el frío por tu pecho y dejé, de hecho, que el ruido de tus latidos fuera la razón para seguir despierta, alerta, atenta a tu presencia que ayer era real y hoy sólo es humo. 

¿Puede acaso atraparse en un frasco el viento? ¿Retener el brillo de la luna que se refleja en unos ojos? ¿Tener olor a mar en la ventana aunque Madrid arda?

Bastaron 6 míseras horas para convertir tu boca en algo que se esfumó nada más subirme al autobús. Y ¿cómo decirle al reloj: “vuelve al pasado” si acertar bien en la diana tiene una probabilidad contada? Limitada por la realidad de tus pies en otras calles, lejos de alcanzarme y desgarrarme la verdad. 

Esta ciudad aprieta en tu ausencia y parece llorar la marcha de su habitante favorito, mi mirada se clava en las aceras buscando arena de playa sin encontrar ni una sola espalda de la que brote sal y cure mis heridas.

Dime qué nos quedará si una misma zona horaria tiene vidas diferentes: tu pasado y mi presente, y el amor no da la excusa para escaparnos de aquí. 

Sabes bien que el amor no evita naufragios, habremos de coger el timón y atravesar la tormenta que supone no estar juntos. 

Y aunque piense a largo plazo, en las posibilidades que hemos dibujado, aunque eche un vistazo al futuro sigo viendo en mí el miedo a perderte y la triste realidad de que hoy tu vida está fuera de mis manos.

Puede que al final nos espere una isla para los dos o tal vez solo desierto. Pero no quiero arrepentirme de haber saltado al agua demasiado pronto por no saber si el viaje iba a merecer la pena.


Conocí a Ester Legaz una noche de poesía en Los Diablos Azules, aunque lo correcto sería decir que ella me conoció a mí. Aquella noche yo recitaba a la tristeza y curiosamente eso nos unió. Este es mi primer vídeopoema, no podía ser con nadie más, juntar versos a su lado ha sido una de las experiencias más gratificantes de este año. Gracias a TipToe Producciones por poner las cámaras. He reproducido el texto íntegro en este blog por si alguno/a no tenéis acceso al vídeo. Creo que no hay mejor manera para celebrar mi 9º año en la red. Comenzamos. Gracias por ser y por estar.

5 de abril de 2015

Cosas que me quedan por decir

Lo sé, ha pasado el tiempo, el invierno ha dejado paso a la primavera y en mi pecho no anidan ya todas esas aves que llevaban tu nombre.

Emigraron a otros brazos todas las palabras bonitas y a mí sólo me quedan en los bolsillos poemas tristes, humo entre los dedos y espuma de cerveza amarga.

Y ya ves, los termómetros marcan treinta grados en la calle y sin embargo sigue nevando en aquel lugar, y a mí me sigue llegando el frío cada vez que te recuerdo.

Aunque prometo que cada vez lo hago menos y hacer promesas es algo que siempre se me dio bien. Como aquella promesa que te hice de que escribiría un poema por cada una de mis heridas.

Tal vez esta sea una forma también de crecer.

Mi forma de crecer.

Y la única que tengo de creer en algo.


Ya está a la venta la primera antología en formato digital y físico de la editorial Argonautas en la que participo con cuatro poemas inéditos. Para más info pulsa aquí.