Ahora que no estás
puedo imaginar el sol
dorando tus pecas,
tu pelo color atardecer
ondeando y ondulándose
como la hacía tu espalda
mientras arrugábamos
nuestra tristeza
y yo trataba de esconderme
en los poros de tu piel.
Los dos sabemos que la vida
nos sonríó aquella noche
que se detuvo el tiempo
en el hotel
que dimos la espalda
al miedo
y que matamos fantasmas
cuerpo a cuerpo.
Y aunque a ciencia cierta sepa
que no vas a volver
y que la única vez
que estuvimos juntos
fuimos uno,
sonreiré
porque en algún lugar del mundo
hubo sitio
para un nosotros.
puedo imaginar el sol
dorando tus pecas,
tu pelo color atardecer
ondeando y ondulándose
como la hacía tu espalda
mientras arrugábamos
nuestra tristeza
y yo trataba de esconderme
en los poros de tu piel.
Los dos sabemos que la vida
nos sonríó aquella noche
que se detuvo el tiempo
en el hotel
que dimos la espalda
al miedo
y que matamos fantasmas
cuerpo a cuerpo.
Y aunque a ciencia cierta sepa
que no vas a volver
y que la única vez
que estuvimos juntos
fuimos uno,
sonreiré
porque en algún lugar del mundo
hubo sitio
para un nosotros.
Si quieres escuchar este poema en mi voz combinado con la canción "Me dueles" del cantautor Jesús Garriga, pincha aquí.


