12 de marzo de 2017

Miedos azules en tus ojos

Ahora anidan miedos azules en tus ojos y tratas de disimular para que nadie descubra tu flaqueza. Tú, que antes lo podías todo y ahora no sabes por dónde asir los días que se te presentan y que te arrebatan segundo a segundo el tiempo de vida que te resta.

Dices que no sabes luchar contra el viento. Que por más que te esfuerzas siempre hay una ráfaga, una ventisca, que consigue tumbarte. Y miras los pájaros preguntándote cómo diablos harán ellos para elevarse y para aprovechar su fuerza. Y te maldices, porque ellos no se cuestionan el porqué de nada.

No sabes cómo has llegado hasta aquí, pero lo has hecho. Has caminado kilómetros y kilómetros de desierto, combatido la sed extrema y aun así eres capaz de decir que no sirves, que no vales, que tu planeta no es este y que pronto encontrarás la forma de escapar de él.

Y te convences de que no quedan salidas ni sitio para ti. Que quemaron tu destino y que tu última esperanza tomó el tren de las diez y cuarto. Y lloras. Y nadie entiende tus lágrimas.

Tratas a la desesperada y a toda costa de huir de ti. Y crees que lo consigues. Pero no puedes. Y eso te frustra. No aguantas la imagen que devuelve el espejo y deseas otras vidas donde ser todo eso que anhelas. Y respiras. Respiras lento. Y es en tu respiración donde la vida empieza, pero no te das cuenta.

Y te asaltan monstruos olvidados, con rostros que conoces bien, que te gritan, que quieren verte caer, que te piden que te rindas, que abandones, que lo dejes todo ya. Y durante un instante hasta tirar la toalla parece una opción.

Pero hay una fuerza inexplicable en tu seno. Que se clava al suelo de tus centros para no salir volando en la tormenta, que te acaricia, que te pide que aguantes y que todo pasará. Que aprieta los dientes y saca las uñas a lo que amenaza.

Y sólo cuando dejes de escapar de ti y aceptes que sigues siendo la misma persona que lo podía todo, encontrarás paz y consuelo y empezarás a volar de nuevo.

Eyes by Kate Ellen

1 Comentarios:

  1. Simplemente precioso y lleno de verdades. Me has dejado sin palabras.

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